En un escenario de alta incertidumbre global, marcado por los cambios en la política exterior de Donald Trump y un creciente proteccionismo, la economía peruana enfrenta importantes desafíos para sostener un crecimiento robusto. Según un análisis del economista Carlos Parodi, Perú, cuya economía representa solo el 0.3% de la producción mundial y está altamente abierta al exterior, está directamente condicionada por el desempeño de las «locomotoras» globales: Estados Unidos, China y la Eurozona. Para el 2026, se proyecta un lento crecimiento de la economía mundial, lo que limitaría la expansión del Perú a alrededor de un 3% anual, cifra considerada insuficiente para reducir la pobreza y la desigualdad en el país.
El desempeño económico peruano está sujeto a cuatro canales principales de influencia global, según el análisis. El primero es la volatilidad de los precios de las materias primas (metales, petróleo, alimentos), donde Perú actúa como «tomador de precios», históricamente correlacionado con su crecimiento. El segundo canal son las tasas de interés de la Reserva Federal (FED) de EE.UU., cuyos aumentos tradicionalmente provocan salidas de capitales y presiones cambiarias en Perú. Un tercer factor determinante es la evolución de la economía china, el principal socio comercial del Perú; entre 2003 y 2019, la tasa de crecimiento peruana fue consistentemente la mitad de la de China. Finalmente, un comercio mundial más proteccionista reduce el crecimiento global y, por extensión, afecta al Perú.
Frente a este panorama, la estrategia recomendada es clara: diversificar mercados. Buscar nuevos socios comerciales como India o Sudáfrica se presenta como una necesidad clave para reducir la dependencia y generar nuevas oportunidades de crecimiento. El análisis concluye con un llamado a los candidatos presidenciales de las elecciones de abril a tener una visión estratégica del contexto internacional. La tarea no se limita a buenas intenciones, sino a implementar políticas que conecten el crecimiento económico con una mejora tangible en la calidad de vida de los ciudadanos, trabajando tanto en el frente externo como en las urgentes necesidades internas del país.


